Sistema exoplanetario con condiciones de vida

Uno de los objetivos de la astronomía moderna es descubrir exoplanetas con condiciones similares a la Tierra. Con gran entusiasmo, científicos anunciaron que se ha detectado un sistema planetario orbitando una estrella, ubicado en la constelación de Acuario, a unos 40 años luz de distancia, aproximadamente 376 millones de kilómetros.

Por: Jhoanell Angulo/TekCrispy.com

La configuración observada de estos planetas, combinado con el tamaño de su estrella anfitrión, distinguida con el nombre TRAPENSE-1, hace suponer que es factible que algunos o todos de los recién hallados exoplanetas, podrían albergar condiciones propicias para la vida.

Para realizar este importante hallazgo, los astrónomos utilizaron el telescopio TRAPPIST en el Observatorio La Silla, en Chile; el Very Large Telescope (VLT) en Paranal y el telescopio espacial Spitzer de la NASA, así como otros telescopios alrededor del mundo.

Los astrónomos han encontrado otros sistemas planetarios anteriormente, pero éste es el primero en tener tantos con condiciones similares a la Tierra; todos los planetas orbitan a una distancia adecuada para tener agua.

El autor principal, Michaël Gillon, de la Universidad de Lieja en Bélgica, expresó:

Los planetas están cerca uno del otro, y muy cerca de la estrella; es comparable a las lunas alrededor de Júpiter. La estrella es tan pequeña y fría, que los siete planetas son templados. Esto significa que podrían tener agua líquida y por extensión, tal vez vida.

Tres de los planetas de TRAPENSE-1 están ubicados en lo que se define como “zona habitable”, donde las temperaturas superficiales podrían apoyar la presencia de agua líquida, dada la suficiente presión atmosférica.

El entusiasmo en torno a este último descubrimiento es, no sólo debido a su escala, también sorprende el hecho de que muchos de los planetas tengan tamaño similar a la Tierra. Convenientemente la estrella TRAPENSE-1 es pequeña y tenue; esto significa que los telescopios que estudian los planetas no están “deslumbrados” como lo estarían si se tratara de una estrella mucho más brillante.

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La siguiente fase de la investigación, que ya se ha comenzado, incluye el uso del telescopio espacial Hubble para determinar los ambientes en los planetas de TRAPENSE-1. La búsqueda está enfocada en precisar la existencia de gases principales como el oxígeno y el metano, lo que podría proporcionar evidencia acerca de lo que está sucediendo en la superficie de esos planetas. Además, el telescopio satelital Keppler también está observando el sistema y ya recaba datos que pueden precisar mejor las masas planetarias.

El telescopio espacial James Webb, el sucesor del Hubble, tendrá la posibilidad de detectar si en la atmósfera de alguno de estos planetas, hay presencia de ozono, lo que el profesor Brice-Olivier Demory, de la Universidad de Berna en Suiza refiere: “Esto podría ser un indicador para la actividad biológica en el planeta observado“.

Indudablemente que las implicaciones de este hallazgo han provocado gran conmoción en toda la comunidad científica, y con seguridad en los próximos días, tendremos nuevas y excitantes noticias al respecto.

La posibilidad de que se encuentre vida en este sistema planetario, causa gran revuelo, pero en caso de que no sea así, los científicos habrán aprendido más acerca de la formación de los planetas y lo que ha detenido el desarrollo de la vida.

Y la búsqueda continuará…