Terapias y eventos cardiovasculares posteriores.

Por: Jhoanell Angulo/TekCrispy.com

Las mujeres que son incapaces de concebir, suelen someterse a terapias de fertilidad como una opción para fecundar. Con frecuencia reciben varios ciclos de estas terapias y registran una tasa de éxito modesta.

Teniendo en cuenta que hay pocos datos sobre los efectos a largo plazo del tratamiento de fertilidad, un grupo de investigadores del Instituto de Ciencias Clínicas Evaluativas de la Universidad de Toronto, realizaron un análisis al respecto, en el que se pudo evidenciar un vínculo entre los casos fallidos de terapias de fertilidad y eventos cardiovasculares posteriores.

En el estudio, encabezado por el Dr. Jacob Udell, los investigadores analizaron los datos de 28.442 mujeres con una edad media de 35 años, que se sometieron a terapia de fertilidad en Ontario, durante abril de 1993 a marzo de 2011. Para determinar los efectos cardiovasculares adversos a largo plazo del tratamiento, las mujeres fueron monitoreadas hasta el 31 de marzo de 2015. El tratamiento de fertilidad fue exitoso en 32,9% de los casos (9.349 mujeres); sin embargo 67.1% de las mujeres (19.093) no lograron dar a luz, un año después de su tratamiento final.

Los investigadores encontraron que durante el periodo de seguimiento las mujeres que no habían dado a luz, registraron 19% mayor riesgo de sufrir eventos cardiovasculares, en comparación con las mujeres que dieron a luz después de la terapia de fertilidad. Los eventos cardiovasculares incluyen: derrame cerebral, isquemia coronaria no fatal, insuficiencia cardíaca o tromboembolia y accidente isquémico transitorio.

Expresa el Dr. Udell: “Estos resultados son consistentes con la hipótesis de que la terapia de fertilidad fallida puede representar una indicación temprana de enfermedad cardiovascular futura, ya que representa una prueba única de estrés cardiometabólico”

Los autores observaron que el incremento de los eventos fue resultado de insuficiencia cardíaca y eventos cerebrovasculares en concreto, y que el riesgo parecía no guardar relación con del número de ciclos de tratamiento de fertilidad a los que fueron sometidas las mujeres. Del mismo modo, reconocieron que la causa del aumento de la tasa de eventos cardiovasculares es compleja y probablemente multifactorial.

Expresa el Dr. Donald Redelmeier, coautor del estudio: “No queremos que las mujeres de que se someten a terapia de fertilidad se alarmen; sólo estamos sugiriendo que deben permanecer conscientes de su salud y recordar a su médico si en el pasado estuvieron en una terapia de fertilidad.”

Los investigadores reconocen que existen limitaciones en cualquier estudio basado en datos administrativos y advierten que la información relativa a la presión arterial, la función ventricular y los niveles de colesterol, era deficiente. Además, señalan que los resultados deben interpretarse con cautela, ya que otros factores de riesgo y mecanismos subyacentes también pueden influir en el riesgo de enfermedad cardiovascular.