Escándalo por venta de carne podrida

Las autoridades brasileñas arrestaron este viernes  al menos a 20 personas debido a un escándalo por la venta en gran cantidad de carne pasada e incluso podrida en el país, que implica a empresarios, políticos y funcionarios públicos, publica DW.com.


Según la estatal Agencia Brasil, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento anunció también la suspensión de 33 empleados estatales por el caso, dado a conocer en la mañana de hoy con una ola de órdenes de arresto.
Afectadas estaban sobre todo las empresas frigoríficas JBS, BRF y Peccin, algunas de las más grandes del país en el procesamiento de alimentos. Los implicados están acusados de “maquillar” carne vencida mezclándola con otra en buen estado para ponerla luego a la venta.
El escándalo también implica a políticos del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) del presidente Michel Temer, según explicó el portavoz policial Maurício Moscardi al presentar la operación denominada “Carne Fraca” (“carne mala”) durante una rueda de prensa en Curitiba, al sur del país.
“El ministro (de Agricultura) determinó la suspensión de todos los funcionarios implicados”, dijo el secretario-ejecutivo del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento, Eumar Novacki. “Son 33 los funcionarios contra los que abrimos procedimientos”, agregó.
Novacki intentó luego disipar temores de que la carne vendida en mal estado pueda afectar al sector exportador de Brasil, uno de los grandes vendedores de carne en el mundo

Mayor operativo de la historia”

Por su lado Infobae, con información de la agenci ANSA, divulgó en su portal este sábado que  la policía brasileña convocó a una conferencia de prensa para anunciar su “mayor operativo de la historia” para desmantelar un esquema de adulteración de carnes en la que participaban los frigoríficos JBS y BR Foods.

Esas dos empresas son exportadoras de carnes bovinas y de pollo a Europa y Asia, entre otros destinos.

En una de las conversaciones interceptadas por la policía dos miembros de esa organización comentan irónicamente que un embarque de carne que fue rechazado en Europa por tener salmonella fue reciclado para los consumidores brasileños. El operativo reveló, luego de una prolongada investigación, un sistema en el que esas y otras empresas pagaban coimas a fiscales del área de sanidad del Ministerio de Agricultura que autorizaban la venta de carnes vencidas, y hasta de “animales muertos” por dolencias.

También se permitió la adulteración de productos como salchichas y otros embutidos de grandes marcas como Friboi, Seara, Big Franco y Perdigao.

Desde las primeras horas de la mañana de este viernes fueron realizados decenas de allanamientos y secuestro de archivos en el marco de las investigaciones a los ejecutivos José Roberto Pernomian Rodrigues, Flavio Cassou y Roney Nogueira dos Santos.

La policía desplegó 1.100 agentes en la capital Brasilia y los estados de San Pablo, Goias, Río Grande do Sul y Paraná, estos dos últimos del sur brasileño.

El flamante ministro de Justicia, Osmar Serraglio, es oriundo de Paraná y fue citado por su presunta vinculación con uno de los funcionarios corruptos con quien habló por teléfono, según consta en las desgrabaciones de los investigadores.

En esa grabación el jefe de Justicia Serraglio, órgano al cual está subordinado la Policía Federal, al parecer acuerda un favor con ese directivo.

El ministro Serraglio pertenece al Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), al igual que el jefe de Estado Michel Temer.

“La investigación deja claro que una parte del dinero de las propinas ilegales iba para partidos políticos”, entre los que encuentran el PMDB y el Partido Progresista (PP), dijo el comisario Mauricio Moscardi, en la conferencia de prensa ofrecida en el estado de Paraná.

“Los indicios son claros” reforzó el comisario de la Policía Federal, al mencionar la complicidad del PMDB tras lo cual partidos opositores exigieron explicaciones el ministro que asumió la semana pasada.

El Partido Socialismo y Libertad propuso hoy que sea creada la “Comisión Parlamentaria de Investigaciones sobre la Carne Podrida”.

El martes pasado la Procuraduría General de la República pidió al Supremo Tribunal Federal que abra investigaciones a seis ministros del gabinete presidencial. Entre ellos están el jefe de gabinete, Eliseu Padilha y el secretario de la Presidencia Moeira Franco, ambos del PMDB y viejos colaboradores de Temer. Esa diligencia de la Procuraduría ante el Supremo está enmarcada en el megaproceso contra la corrupción conocido como “Lava Jato”.