Salud y los cigarrillos electronicos

Está en vigor una nueva regulación en Estados Unidos que debería ser tomada como ejemplo en otros países, y es la prohibición de venta de cigarrillos electrónicos a menores de 18 años. Esta normativa ha sido impuesta por la FDA quien argumenta que tanto los cigarrillos electrónicos, como los vaporizados y productos relacionados son considerados productos del tabaco.

Por: Francisco Espinoza/ TekCrispy.com

En concreto, la ley obliga a que todos los fabricantes coloquen el anuncio de “El consumo de este producto es perjudicial para la salud” en la caja de los cigarrillos electrónicos. En cuanto a los vendedores se les obligara a solicitar la identificación al comprador para verificar la edad del mismo.

Estudio sugiere que estimulación electro-cerebral reduce los síntomas de la bulimia
La base de esta prohibición se centra en los numerosos estudios cuyos resultados han revelado efectos dañinos a la salud de los consumidores, muy similares a los causados por el cigarrillo convencional.

Como les comentamos hace unas semanas, el cigarrillo electrónico no esta exento de compuestos carcinogenos, de hecho se están estudiando nuevos compuesto de los 31 ya identificados que tienen potencial riesgo a la salud del consumidor.

Con las evidencias en manos, me parece que las medidas tomadas por la FDA son muy apropiadas, ya que exponer a jóvenes a este tipo de compuestos carcinogenos, aumenta su riesgo tomando en cuenta que su organismo aun esta en desarrollo y lo hace susceptible a mutaciones.

Seguro que más de algunos se habrán quedado asombrados al leer el título asociando químicos carcinogenos con cigarrillos electrónicos, pero lo cierto es que no es la primera vez que estos son identificados.

La FDA y estudios independientes revelaron en el pasado la presencia de químicos como el formaldehído —altamente carcinogeno— en los cigarrillos electrónicos, y más reciente, científicos del Lawrence Berkley National Laboratory lograron identificar nuevos compuestos en el humo generado por los cigarrillos electrónicos.

En concreto, los científicos demostraron la presencia del propilenglicol y el glicidol en tres variantes de cigarrillos electrónicos; dichos compuestos están categorizados por la OMS como carcinogenos. Además, se logró aislar rastros de acroleina, un potente irritante de la mucosa pulmonar que podría derivar en enfermedades crónicas con la exposición largo plazo. Estos tres químicos forman parte de la lista de 31 que han sido estudiados desde la popularización de los cigarrillos electrónicos.

Los estudios realizados en Berkley también revelaron que la concentración de los químicos varía en dependencia del voltaje utilizado en los dispositivos así como de su antigüedad, es así que a mayor voltaje y antigüedad de los cigarrillos electrónicos se registra hasta el doble de concentración de químicos carcinogenos.

Es evidente que el riesgo en el consumo de cigarrillos convencionales es mayor por los más de 40 componentes altamente carcinogenos, no obstante esto no hace que los cigarrillos electrónicos sean saludables, tal como concluye Hugo Destaillats del estudio de Berkley:

Debido a la poca antigüedad que tienen estos dispositivos es difícil asociar la frecuencia de consumo específica con el desarrollo de Cancer Pulmonar; sin embargo es válido recordar que la exposición prolongada a todo compuesto carcinogeno es la que deriva en el origen de enfermedades oncologicas.