Homenajearán a Roa Bastos en Francia

La Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, y el Ministro de Cultura del Paraguay, doctor Fernando Griffith encabezarán el acto de conmemoración del Centenario de Augusto Roa Bastos,que se realizará este miércoles 14 de junio, en la sede del organismo internacional en París, informaron desde la Secretaria Nacional de Cultura (SNC).

 

En la oportunidad disertarán los expertos Milagros Ezquerro y Ramiro Domínguez, añade diciendo la secretaria.

Augusto Roa Bastos nació el 13 de junio de 1917 en Asunción, pero a los pocos meses su familia se trasladó a Iturbe, un pequeño pueblo de la región del Guairá, en una cultura bilingüe entre el guaraní y el castellano, donde pasó sus primeros años; luego regresó a la capital para proseguir con sus estudios.
Con 15 años, en 1932, cuando estalló la guerra entre Paraguay y Bolivia conocida como Guerra del Chaco, escapó con otros compañeros del Colegio San José, donde estaba como pupilo, para vivir la aventura de la guerra y sirvió en ella como enfermero; ésta experiencia sería plasmada en su novela Hijo de hombre, en donde hace un crudo retrato del conflicto bélico.
Empezó a escribir teatro a la vez que trabajaba como administrativo de banca o como periodista para El País, diario de Asunción que le facilitó los primeros viajes a Europa, en particular a Inglaterra. En 1942 publica el libro de poemas El ruiseñor de la aurora; si bien seguiría escribiendo poesía a fines de la década, no volvería a publicar otro libro de este género hasta 1960, cuando ya instalado en Buenos Aires apareció El naranjal ardiente, su segundo y último poemario.
En 1944 formó parte del grupo «Vy’a Raity» («El nido de la alegría» en guaraní), decisivo para la renovación poética y artística de Paraguay en la década del 40, junto a autores como Josefina Plá y Hérib Campos Cervera. Durante la guerra civil, a través del periódico El País fue poniéndose poco a poco a favor de los oprimidos sin formar parte de ningún partido político
En 1945 pasó un año en Inglaterra invitado por el British Council y como corresponsal de guerra de El País; allí entrevistó al general De Gaulle; de allí pasó a Francia y asistió como periodista a los juicios de Núremberg en Alemania.
En 1947 tuvo que abandonar Asunción, amenazado por la represión que el gobierno desataba contra los derrotados en un intento de golpe de estado, y se estableció en Buenos Aires, Argentina empleándose en una compañía de seguros; allí publicó la mayor parte de su obra.
Aunque empezó publicando el libro de relatos El trueno entre las hojas en 1953, es con la publicación de Hijo de hombre (1960) que inaugura el período más importante de su obra. Ganadora del Premio Internacional de Novela de la editorial Losada en 1959, la novela tuvo un buen recibimiento de la crítica y representó el principio del reconocimiento de Roa Bastos como un referente de la literatura hispanoamericana.
En los años siguientes publicaría más colecciones de relatos (El baldío, Madera quemada,Los pies sobre el agua, Moriencia, Cuerpo presente) alternando con la escritura de guiones cinematográficos (El trueno entre las hojas, Hijo de hombre, Shunko, Alias Gardelito, El señor presidente, Don Segundo Sombra) trabajando con directores como Lucas Demare, Armando Bo y Lautaro Murua.
El reconocimiento internacional le llegaría en 1974 con la publicación de Yo el Supremo, una vasta y ambiciosa novela considerada una obra cumbre de la literatura en español. Producto de siete años de trabajo e investigaciones, es un complejo retrato de José Gaspar Rodríguez de Francia, Dictador Perpetuo que gobernó el Paraguay entre 1814 y 1840. A través de la voz monologante del Supremo, Roa Bastos hace tanto una reconstrucción del período histórico como una profunda y compleja reflexión sobre el poder y su ejercicio, incluso a través del mismo discurso (toda la novela está narrada desde la voz del dictador). Luego del golpe de estado de 1976, la obra fue prohibida por el dictador Jorge Rafael Videla y Roa aprovechó una invitación de la Universidad de Toulouse para exiliarse en Francia. Residió en esa ciudad como profesor universitario de literatura latinoamericana y guaraní hasta 1996.
En 1982 fue privado de la ciudadanía paraguaya después de un intento frustrado de retorno; se le concedería la española honoraria en 1983 y la francesa en 1987.
A lo largo de su vida, el más célebre escritor paraguayo recibió varios premios de nivel internacional, pero el más importante de todos, fue el Premio Cervantes 1989, el máximo galardón de las letras castellanas.
Roa Bastos volvió a Paraguay en el año 1996, desde su retorno y hasta sus últimos días escribió una columna de opinión en el diario Noticias de Asunción.
En los 90 adaptó “Yo el Supremo” al teatro y publicó cuatro novelas: “Vigilia del Almirante” (1992), “El fiscal” (1993), “Contravida” (1994) y “Madame Sui” (1996). El Fiscal cierra una trilogía con Hijo de Hombre y Yo el Supremo.
Falleció el 26 de abril de 2005 a los 87 años. El gobierno decretó tres días de duelo nacional, durante los cuales el cuerpo del escritor fue velado en la Casa de la cultura del Cabildo de Asunción con honores de jefe de Estado.