“Reloj interno” dentro de células humanas vivas

En los últimos años, la investigación en el campo de la dinámica del genoma, ha revelado que sus componentes subyacentes no están estructurados aleatoriamente. Hasta ahora, sólo ha sido posible rastrear en qué punto del ciclo vital se encuentran las células, una vez que están muertas.

Por:Jhoanall Angulo/TeKCrispy.com

Sin embargo, un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Nueva York, describe un método de análisis de las células vivas, mediante una innovadora técnica, la cual permite dar una mirada cercana a su núcleo.

La investigación ha establecido un método para medir en qué etapa del ciclo celular se encuentra actualmente una célula viva. Ya se sabía que el tamaño y la forma de un núcleo celular típicamente sufren grandes cambios en el transcurso de la vida de una célula. Sin embargo, el desafío de tomar medidas de una célula viva, radica en no saber si su forma sufrió un cambio recientemente.

La envoltura nuclear presenta un límite físico entre el citoplasma y el nucleoplasma, y se compone de dos bicapas lipídicas soportadas desde el interior por la lámina nuclear, una red formada por filamentos intermedios.

Combinando un microscopio de fluorescencia de vanguardia y las nuevas técnicas de microscopía, los investigadores lograron obtener resoluciones ópticas hasta el orden de 10 nanómetros (1 nm = 10−9 mts); estas imágenes abren nuevas perspectivas sobre la estructura y organización del genoma.

Los investigadores fueron capaces de observar un parpadeo previamente no detectado de la envolvente nuclear, que tiene lugar en el transcurso de unos pocos segundos. Se observó que la amplitud de esta fluctuación disminuyó a medida que el ciclo celular avanzaba.

Este movimiento podría servir como un reloj interno, ya que los científicos podrían tomar medidas para entender el punto del ciclo celular en que se encuentra la célula.

Ser capaces de discernir en qué parte de ciclo de vida está la célula, facilitará una mayor comprensión de los procesos más básicos de la biología humana. Los autores del estudio manifiestan que la significancia de este descubrimiento, radica en la oportunidad de mejorar nuestro conocimiento de las células sanas y enfermas.

Alexandra Zidovska, autora principal del estudio y profesora asistente de física en la Universidad de Nueva York, expresó: “Sabemos que los errores estructurales y funcionales de la envoltura nuclear generan un gran número de trastornos hereditarios y del desarrollo, como la cardiomiopatía, la distrofia muscular y el cáncer. Conocer la mecánica de las fluctuaciones de la forma nuclear, podría contribuir a los esfuerzos para comprender la envoltura nuclear de las células, tanto en estado de salud como en condición de enfermedad.”