Manera de controlar el envejecimiento

El mantenimiento de la homeostasis celular y organismal, determina el progreso del envejecimiento. A nivel celular, la homeostasis se mantiene, en parte, a través de la autofagia; un mecanismo mediante el cual una célula lograr múltiples objetivos.

Por: Jhoanell Angulo/ TekCrispy.com

A medida que las células envejecen, sus capacidades de realizar estas funciones disminuyen. Esto origina una acumulación insostenible de agregados proteicos, que en última instancia, presentan un obstáculo para la supervivencia celular.

En este sentido, un equipo de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Case Western Reserve de Cleveland, Ohio, realizó un estudio en gusanos nematodos, con el que lograron identificar una ruta molecular que controla la salud y la vida útil.
Por razones lógicas y éticas, para estudiar una enfermedad o proceso humano, se utilizan modelos animales, como los gusanos nematodos y los ratones, los cuales permiten una aproximación mucho más cercana a la respuesta humana.

Los ratones comparten el 99 por ciento de su ADN con humanos, y tienen una corta vida útil en comparación con los humanos y otros mamíferos. Por lo tanto, los estudios con ratones permiten a los investigadores observar los efectos de la eliminación de genes individuales.

Durante el estudio, los investigadores descubrieron que aumentando o disminuyendo artificialmente los niveles de una familia de proteínas llamadas factores de transcripción tipo Kruppel (KLF), lograban que C. elegans viviera durante períodos de tiempo más largos o más cortos.

Debido a que esta misma familia de proteínas también existe en los mamíferos, los científicos sugieren que es previsible que se produzcan efectos similares asociados con el envejecimiento.

El equipo determinó que la función de las proteínas KLF es controlar la autofagia, un mecanismo de control de calidad, que permite a las células eliminar escombros tales como subproductos moleculares y proteínas mal plegadas, que se acumulan a lo largo del tiempo, alcanzando masa crítica en la vejez. La pérdida de este proceso de limpieza y reciclaje es un signo clásico del envejecimiento.

La investigación demostró que los especímenes de C. elegans con altos niveles de proteínas KLF vivieron vidas más saludables y más largas que los gusanos normales. De manera similar, se descubrió que los ratones con niveles elevados de proteínas KLF presentaban un retraso en la disfunción de los vasos sanguíneos, relacionados con la edad.
El profesor Mukesh K. Jain, autor principal del estudio, señala: “La observación de que los niveles de KLF disminuyen con la edad y que los niveles sostenidos de KLF pueden prevenir la pérdida de la función de los vasos sanguíneos asociada a la edad, resulta intrigante dado que la disfunción vascular, contribuye significativamente a diversas afecciones asociadas a la edad como hipertensión arterial y demencia”.

Los autores de estudio expresan que los hallazgos obtenidos en este estudio, iluminan lo que puede suceder durante el envejecimiento y proporcionan una base para diseñar intervenciones que puedan ralentizar estos procesos.