Obesidad trae consigo numerosas enfermedades

La creciente epidemia de obesidad ha traído consigo un número importante de enfermedades. En términos de ocurrencia y gravedad, la enfermedad del hígado graso no alcohólico (NASH por sus siglas en inglés), amenaza con superar a muchos de los trastornos que acompañan al sobrepeso.

Por: Jhoanell Angulo/TekCrispy.com

La enfermedad del hígado graso representa un espectro de trastornos que van desde un hígado graso benigno, relativamente inofensivo, hasta NASH, que puede poner en peligro la vida; produce inflamación crónica, daño hepático y fibrosis, lo que aumenta el riesgo de desarrollar cirrosis y cáncer de hígado.

Esta enfermedad tiene una prevalencia importante; sólo en Estados Unidos más de un tercio de los adultos y hasta el 10 por ciento de los niños, padecen alguna forma de enfermedad del hígado graso. En hasta el 20 por ciento de estos pacientes, las células del hígado comienzan a morir y la enfermedad se convierte en NASH.

Enfocados en ofrecer una alternativa de tratamiento, investigadores de la Universidad de Michigan, realizaron un estudio con el que lograron identificar un impulsor clave de la progresión a la forma más dañina de la enfermedad.

El Dr. Jiandie Lin, de la Escuela de Medicina de la UM y autor principal del estudio, manifiesta: “Se estima que para el año 2020, NASH será la causa principal de la necesidad de trasplantes de hígado, superando la hepatitis y la enfermedad hepática alcohólica, y actualmente no hay medicamentos disponibles que puedan tratarla”.

En el estudio, los investigadores descubrieron que el aumento de los niveles de la hormona grasa Neuregulin 4 (Nrg4) protegía las células hepáticas del estrés metabólico en ratones. La pérdida de esta hormona tuvo el efecto opuesto: el hígado del ratón se deterioró y progresó a NASH más rápidamente.

A pesar de la creciente prevalencia de la enfermedad del hígado graso, no se tiene una idea clara de lo que mantiene a las células sanas y estables bajo estrés relacionado con la obesidad en algunos pacientes, y qué es lo que provoca la muerte celular y la progresión a NASH en otros.

Para abordar esta cuestión, los investigadores evaluaron los efectos de Nrg4 en ratones que habían sido alimentados con el tipo de dieta alta en grasas y azúcares.

El Dr. Liang Guo, coatutor del estudio, comenta: “Cuando se elevó el nivel de la hormona, vimos menos muerte celular, menos inflamación y menos fibrosis. La hormona tiene una función que limita la muerte celular y previene la progresión a la forma más grave de la enfermedad.”

Los autores del estudio señalan que la hormona no sólo regula el metabolismo al reducir la acumulación de grasa en el hígado, sino que también mantiene saludables las células hepáticas, y al hacer eso, previene efectivamente la progresión de la enfermedad.

En complemento, los investigadores aún no han evidenciado ningún efecto secundario negativo en los ratones con Nrg4 aumentado.

Estos hallazgos sugieren que la hormona Nrg4 puede ser un objetivo efectivo para el desarrollo de nuevas alternativas de tratamiento para la enfermedad de hígado graso.