Tendencia depredadora

TENDENCIA DEPREDADORA

*Dr. Luciano E. Pereira R.

El afán destructor es una tendencia propia del humano en todos los estratos sociales, pero puede ser modificado por la adquisición de patrones culturales que lo inhiben. Para ello, la propia sociedad impone reglas que superan en severidad incluso las legales. En ningún lugar de Europa o EE.UU. se puede pensar siquiera en arrojar basura en las calles y cualquier paraguayo que vaya allá se adapta rápidamente.

En Ciudad del Este pocos conductores circulan con cinturones de seguridad puestos, pero apenas trasponen el Puente de la Amistad los colocan presurosamente porque las reglas son rígidas y las multas son tremendas además de incómodas, y se cumplen.
Sin embargo, ese mismo ser humano trasladado de nuevo a nuestro país –no siempre, pero muy frecuentemente- retorna a las prácticas nocivas porque –aparte de no existir autoridad que dé cumplimiento a las reglas- la misma sociedad es permisiva y hasta enaltece la “viveza criolla”, que en estos casos no es más que incurrencia en delitos de grado diverso.
Es así que lo bello que la naturaleza puede ofrecernos día a día con tozuda persistencia, puede ser destruido por el hombre en poco tiempo. Es lo que está ocurriendo tras la aparición majestuosa de victorias regias (Yakare Yrupê) en la zona de Piquete Cué.

Apenas la prensa se hizo eco de la belleza natural, aparecieron los depredadores que, atribuyendo propiedades medicinales a la especie, o sólo motivados por las ganas de sacarse una foto para las redes sociales, iniciaron la destrucción que, si las autoridades no ponen coto rápido, se consumará totalmente en breve tiempo.
Yakare Yrupê es una especie protegida y la SEAM debiera accionar con severidad y prontamente dejando de lado actitudes tímidas como “instar”, “aconsejar” a la población. En estos casos no se puede esperar educar. La multa severa es la solución.

* Cardiólogo, internista