Una prueba con fuego real

Una prueba con fuego real. Y un primer escarceo ganado. Rafa Nadal hizo  lo nunca visto en un Grand Slam. Montó un partido en la Margaret Court Arena frente a Dominic Thiem, nada menos que el número cinco del mundo, al que derrotó por 6-7 (4), 6-2 y 10-8 en el supertiebreak. 

JESUS MINGUEZ/AS.COM

“Entradas agotadas, ¿no?”, se permitió bromear el español cuando salía a la pista perfectamente uniformado (el circuito cerrado de televisión emitió la señal a la prensa) con la pista vacía pero con jueces de silla y línea, medidor de velocidad, Ojo de Halcón y recogepelotas. También con la tensión de un partido oficial.

“Ha sido un entrenamiento más parecido a lo que es un partido, que era el objetivo. Las condiciones se parecen mucho más a las que tenemos compitiendo. Esa era la meta, más que cualquier otra cosa. He estado entrenando bien, con gente buena. Este era otro test importante ante un rival de nivel, y lo he superado. Lo he superado porque he estado a un nivel alto, jugando a un ritmo parecido al de la competición”, expuso después satisfecho el número uno en declaraciones a la web de la ATP.

Nadal, que sufrió la carga de la temporada en su rodilla derecha a final de año,decidió borrarse de Abu Dhabi y Brisbane. Llegó a Melbourne y sólo jugó la exhibición de Koonyong contra Gasquet (perdió) y el Tie Break Tens. Necesita ritmo. Inteligente, lo buscó en el simulacro de debut en Australia frente a Thiem, aunque al que tendrá delante a partir del lunes será a Víctor Estrella Burgos (81º). El sorteo ha sido benévolo con él. Sin bombarderos de inicio, por su lado ha evitado a Del Potro, Djokovic, Zverev y por supuesto a Federer.

Con lluvia fuera y la cubierta desplegada, se abrieron las puertas de la Margaret Court y unos 200 aficionados asistieron asombrados a la exhibición de Nadal. No hubo que pagar por ella… “Lo de hoy era un simulacro de partido y ha sido muy positivo ante un rival muy bueno. Se está siguiendo la progresión esperada. Hemos ido claramente de menos a más entrenando y hay que ser optimistas, va estar preparado. Llegamos de la manera que habríamos firmado hace nueve días cuando aterrizamos en Melbourne”, radiografió después su técnico, Carlos Moyá.Nadal abrió fuego antes de que lo hiciera el torneo con un ensayo general más que contundente.